Amanecer desde Tayrona

Amanecer en Tayrona

Día 6 en aislamiento

–        ¡Venga! ¿Y qué si hizo la mona ladrona…?

Sobra decir que estaba soñando y, aquellos que me conocen, saben que mi fase REM tiene conexión directa con Steven Spielberg.  

Son las 3 de la mañana y llevo durmiendo 6 horas. Me he vuelto una persona que disfruta mucho levantarse temprano a ver como amanecen las montañas desde una hamaca. A las 3 de la mañana aún no hay sol, pero a falta de luz, tengo la cabeza a mil por hora. A esa hora, uno termina pensando en unas babosadas…

  • BU-MA-RA-CAN-GA y BU-CA-RA-MAN-GA tienen el mismo numero de silabas. Me pregunto si algún extranjero ha llegado a mezclar el nombre de esa manera. Yo a veces lo hago y tengo bastante de colombiana.
  • Hoy, 27 de marzo, en un mundo sin COVID, yo estaría en un avión de regreso a mi vida en Toronto. Pero gracias al COVID, ando en la penumbra escuchando los perros ladrar. No me siento triste, pero tampoco estoy brincando en una pata. Al fin y al cabo, son las 3 de la mañana y en este momento debería estar durmiendo en vez de pensar si los pingüinos tienen rodillas
  • ¿Será que los pingüinos tienen rodillas…?
  • No me han picado los zancudos pendejos. Creo que sirvió el sahumerio de anoche, las medias blancas de colegiala que adquirí en la única boutique del corregimiento y el esmero de mi mamá que los electrocutó a todos los que se dejaron pescar.

A veces pienso que las 3 de la mañana es muy temprano para comenzar el día, así que trato de voltearme y dormir otro poquito. Cuando uno la está por arruncharse en los brazos de Morfeo…

KIKIRIKIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aunque suena más como: UR UUUUUUUUU UR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¡Hueputa vida! Procedo a zamparme unos tapones en los oídos y ahora sí: Morfeo, soy toda tuya.

Dos horas más tarde, me despierto en paz. ¡Qué silencio! Ya no necesito tapones para este último motoso, hasta que…

PAPAPAPAPA PAKAAAAAAAAAAAAAAA U UUUUUUUUU UR WOOF WOOOF EEEEEEEEE….

Oiga ¿este concierto qué? Pasé de ir a ver los conciertos de la sinfónica de Toronto a un concierto matutino a 4 voces, no precisamente de toda una congregación animal sino de un solo ente. Respetado lector, mis mañanas siempre terminan armonizadas por Rebeca, una lora que tiene mi edad y sospecho sufre de personalidad múltiple.

Así suele uno despertarse en Macondo.

Rebeca, cómo te quiero 💞

One Comment

  1. María Esther Montenegro Lesmes

    Gracias por esa narración que describe ese lugar espectacular que pronto, si DIOS me lo permite iré a conocer. GRACIAS por ver el lado positivo de ésta locura que nos pide un cambio y nos invita a valorar más a cada uno y cada instante. DIOS te Bendiga.

    Liked by 2 people

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s